Tuiteame éste

sábado

¿Quién dijo que el transporte público es malo?

Esta mamarrachada de camioneta de Unión Caña de Azúcar (a la izquierda) tiene las pletinas del suelo despegadas, los pasamanos oxidados, contamina exageradamente por el mofle y hay que agacharse para sentarse en asientos apretados, flojos y con filos rompe pantalones. El chofer tiene cara de asesino en serie y por eso casi nadie le reclama el mal estado de ese adefecio.

Los pasajeros a la derecha, son una muestra de como muchos debemos ir más agarrados del tubo que marico enamorado. Ahora las camionetas tienen baranda por fuera, para cargar más gente o que sea el puesto oficial para estudiantes con ticket.



La camioneta a la izquierda, tiene asientos tipo fórmula 1, o sea a nivel del suelo, por ello uno va anonadado (el culo sudando y achicharrado). Debería cobrar de pasaje 1 bolívar, pero no fuerte, sino los de antes, pues ese era el pasaje cuando esa camioneta comenzó a trabajar y está más devaluada que la misma moneda. (Fotos: Cortesías de mi Celular).

Saludos. Acá les anexo una artículo de opinión que el diario El Periodiquito no quiso publicar pues tienen compromisos con otros columnistas, que de aplicarlos con justicia no sería incómodo, pero en realidad están mermando la pluralidad de oportunidades. Muchos de ellos sólo utilizando el copiar o pegar para realizarlos u otros diciendo lo que realmente no son capaces de poner en práctica, utilizando los medios de comunicación como simple mampara de sus miedos y ganas de figurar.

Decir que el transporte en Venezuela o más específicamente en Aragua es malo, es un exabrupto. Es mejor decirle ineficiente, insensible, incapaz e irresponsable, todos los términos a su vez, de a uno o en combinación.

Ineficiente, por no estar calculado en base a la población a la cual sirve, llamémosla en principio a la línea o área a la cual pertenecen, cuestión esta que si bien es imposible en exactitud, es posible de analizar estadísticamente considerando factores como el de no sobre-saturar el parque automotriz y sus ya conocidas consecuencias.

Insensible, ya que el trato que le brindan muchos de los camioneteros (no todos, es bueno aclarar) al grosso poblacional está repleto de desmanes, insultos, desplantes, no sólo con palabras o gestos, también se encuentra el irrespeto a la paz mental con su música estridente y de mal gusto a toda hora, las malas condiciones de los asientos, la preferencia para ceder puesto o atender a un sector (damas bonitas) y no atender a quienes lo ameritan y son prioritarios (ancianos, mujeres embarazadas, estudiantes).

Incapaz, por la poca visión de las líneas o asociaciones civiles de conductores, los dueños de las unidades y avances, por renovar las flotas, para comodidad de los usuarios, apoyo al medio ambiente y mejora en la calidad urbana de las ciudades, factor este que impulsa la autoestima y el positivismo colectivo.

Y es Irresponsable por la forma de manejo. Acelerar, cruzar, girar en U, frenar que una gran mayoría de transportistas posee, demostrado lo que los psicólogos llaman ego y actitud megalómana aumentada tras un volante, cuando el conductor debería colocar su potencial moral por delante de ello, así se sabrá él o ella bien conducir en su auto. El mantenimiento de las unidades es también un factor de responsabilidad que no se cumple, ejemplo de ello es que cuando una unidad llena de pasajeros se avería en pleno camino, lo único que bien funciona es lo más cuidado: el reproductor y las cornetas.

Como coloqué anteriormente, el servicio de transporte público acá en Aragua no es malo; el hecho de que tenga algunos ejemplos sobre los camioneteros, a saber: La Pedrera: Éstos no esperan que la gente se baje cuando ya arrancan de golpe y la gente termina tirándose del colectivo; San Vicente: Tienen insuficiencia de unidades para tan alta población y por ello están las 24 horas llenas; Todas las líneas para la zona sur de Maracay (sin excepción): Son tan escasas que cientos de personas pasan horas antes de tomar una unidad en las afueras del Terminal Central u otras paradas de la ruta, sin contar que quedan sin transporte al caer la noche y peor aún si llueve. Unión El Limón: Tienen colectores beligerantes ocupando un asiento y espetando altanería a los pasajeros y a varias unidades les faltan asientos para así tener más pasajeros de pie; Caña de Azúcar: No poseen correctos horarios de trabajo ni distribuyen suficientes unidades para sus 3 divisiones de ruta; 23 de enero, no consideran las pocas unidades y el largo recorrido; Acacias – Piñonal, deficiente continuidad en el trabajo de sus unidades.

Y si de extra – urbanas hablamos: Mariara – Maracay: Llevan muchos pasajeros peligrosamente asidos por fuera de la unidad y toman las curvas a gran velocidad; La Morita: Personas de dudoso proceder que son amparados por los chóferes y los gritos de auxilio de los pasajeros son ahogados por el infernal sonido de sus cornetas; Cagua – Turmero, Santa Cruz: El subir y bajar de las personas sin control alguno y que hacen de cada viaje un riesgo latente de ser asaltados, sumado a las grandes velocidades estimuladas por la fluidez de las autopistas, dejando muchas veces a los pasajeros a gran distancia de la parada solicitada.

Líneas que al menos se han esforzado en un buen servicio, asumiendo algunas de sus fallas y que dan esperanza de mejoras en este sector: La Coromoto, Base Sucre, Francisco de Miranda, Urb. Girardot, La Barraca, Maracay – La Victoria, Paraparal.

Por ello es un insulto decir que el transporte es malo, sólo está mal guiado, conceptualizado y desfasado. Con sólo tener ganas de perder el “Yo” que implica hacerse rico sin mejor invertir y creerse por encima de los demás, pretendiéndose que se hace un favor a la colectividad al sentirse indispensables y luchando por renovar las unidades, este servicio será más aprovechado por el usuario para desde ese punto poder exigir con fundamento, el respeto a las unidades y a sí mismos, como línea y como gremio. También necesitan una renovación en la directiva de ese sector, ya que así como deficientemente se expresa su dirigente principal en Aragua, (Erpidio Mora que está como su apellido, en “Mora” con el pueblo), con igual deficiencia ha manejado al gremio, estando siempre entre los nombrados como referencia de falla o problema en nuestro Estado Aragua. Los cambios a las fallas citadas, nos harán referencia de eficiencia.

No hay comentarios.:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...