El Apocalipsis (de @OtrovagomasREAL)

4:1 Y hablo el Consejo Económico del gobierno rojo, y entró en vigencia el decreto del engaño, y a los dos días también empezó la falta de pasta de dientes, y de cepillos y jabones, y desaparecieron los champuses. Y hubo muertes cuando faltaron los palillos.
Después miré hacia la Asamblea y vi una mesa vacía sin ministros y no podía creerlo; y fue la primera voz que oí a Maduro culpando a todo el mundo de la crisis; y hablaba y hablaba, y en el acto tocaba una trompeta, y decía: ¡Todo lo causó el imperio!   Y repetía: ¡Por ellos llegó el hambre y la miseria! y ¡También por la burguesía, que ha controlado el gobierno y nuestro petróleo durante los últimos diez y siete años!

4:2 Y al instante la gente vio como desaparecían las papas, y las lechugas y los rábanos. Y no hubo más cambures, ni plátanos, porque los bachaqueros motorizados también acapararon las latas, los porrones y las botellas de nuestra gran agricultura.  Y tampoco hubo más balcones, y solo hubo muertes de hambre, y hubo llantos y también desapareció la tierra, y el sucio y el polvo que según la ministra podían servir para el cultivo, y fue un grito el que tomó las riendas. Y mientras Burundi ayudaba a Venezuela y Sudan les prestó sus lágrimas, seguían saliendo los cien mil barriles de petróleo de Fidel, que se reía y se ría.
4:3 Y Diosdado insultó a los que sufrían y a todo el que le preguntaba lo que fuera, y repartió una cosa blanca para que el pueblo se tranquilizara de la hecatombe colectiva Y así con su arrogancia se sacó la cartera, y le prestó doscientos dólares al Banco Central para las fiestas, ¡Divierte, Merentes, dijo, mientras atrás Jáua se reía: Y así cantaba: ¡Ja,Júa, ja júa, ja!   Y el pueblo enfurecido corriendo le gritaba: ¡No hay café ni hay leche, miserable, no te rías! eso mientras todos los embalses de agua se abrían y la luz se les caía. 
Y un volcán salió del fondo de la tierra y una lava de furia lo cubrió todo, y todos los días se volvieron noches, mientras el colombiano seguía su danza sin pararle a la miseria. 
Y de pronto hubo un silencio, y luego los que estaban sentados en piedras de jaspe y cornalina empezaron a correr, y allí se abrió la tierra y desapareció lo poco que esos seres habían dejado vivo en Venezuela.
4:4 Y alrededor del trono del Señor había veinticuatro tronos de Ministros, todos con cara de confusos y asustados; y los vi sentados, vestidos unos, desnudos otros y con camisas rojas, todos con coronas de oro en sus cabezas.   Fue cuando de la oscuridad salieron los relámpagos y los truenos. Solo ardían las siete lámparas del éxodo.  
5:13 Y a todo lo creado que les cayó del cielo, y todo lo que había sobre aquella tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y todas las cosas que por allí habían,  en un instante desaparecieron; el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se les volvió de sangre;  

6:13 Y las estrellas cayeron sobre la cabeza de un gobernador Rodríguez, quien soltó sus cuadros del profeta y asustado se escapó insultando.  Y en el cielo se desvanecieron muchos de ellos como un pergamino que se enrolla, salvándose solo Aristóbulo porque se fue a tiempo montándose en su yate.
6:15 Y así los reyes de aquella la tierra desaparecieron, y los grandes hombres de PDVSA, los ricos militares, los poderosos, y los dueños de las cuentas en Andorra se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes, y les decían a los montes y a las peñas: ¡Porfa, piedra, escóndanos, sea donde sea, plis, que ya llegó la DEA¡   Ellos ya sabían de la ira del Cordero;

7:10 Y ellos clamaban a toda voz, diciendo: La salvación nos pertenece: nuestro Dios está sentado en el 23 de enero, y todos los ángeles que estaban de pie alrededor del trono, y los ancianos se pararon frente de sus rostros y delante al trono le insultaron.
7:17  Así vi en visión sus caballos de lujo y a los jinetes, los cuales tenían corazas de zafiro y oro. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de su boca salían fuego, azufre y humo.

7:18 Por estas tres plagas se fue para siempre la tercera parte de los hombres; por el fuego, el humo y el azufre que salían de su boca. Pues el poder de aquellos hombres estaba en su boca y en sus colas; porque sus colas, semejantes a serpientes tenían cabezas, y con ellas los sometían. Y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de la fornicación, ni de los hurtos.
7:20 Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les quitó el poder, que era como el poder los escorpiones de la tierra.   Entonces, uno de los decanos habló, diciendo: Esos que están vestidos de ropas rojas, ¿quiénes son, y de dónde han venido?   Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él habló: ¿Fueron estos los que causaron la tribulación de Venezuela?  Y ¿Por qué no han lavado sus ropas, y las han emblanquecido con la sangre del Cordero?  

Porque tampoco hay Ace, señor, le contestó uno de los ángeles.
7:26 Fue cuando el señor llegó y les azotó y luego los pulverizó diciendo: Que ese pobre lugar ya no tengan más hambre ni sed, y el cielo no caiga más sobre sus cuerpos. Que ese loco que está en medio del trono desaparezca y la gente pueda regresar hacia el agua de la vida, y que Dios enjuague toda lágrima en todos los ojos de ellos.

Autor: Jaime Ballestas "Otrova Gomas"
Fuente: http://donatiu8.blogspot.hu/

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