No, no te he visto, pero
la cara de persona alivianada o estresada, te delata. También el que lo niegas
o lo confirmas, te delata. El que lo critiques o lo aceptas, te delata. El que
estés en soledad de pareja o en compañía, te delata, porque una cosa no se
pelea con la otra. Por eso y más es que sé lo que te haces con el verano que
estás pasando.
Esto va más allá de
admirar páginas web o hacerlo más discreto observando canales telegram adulto o pidiéndole a una amistad unas imágenes para esas noches de frío,
de calor, en las que no puedes dormir o quieres dormir con una sonrisota de
oreja a oreja.
Lo tuyo es que tienes
mucho calor, por eso tienes el verano encima, eres una persona caliente o calenturienta,
eres el yin y el yan, el yan y el yan, el yin y el yin y lo que sea, menos tú…y
eso te gusta, porque ameritabas alocarte un poco para bajar esa olla de presión
que es tu cuerpo y que tiene tiempo pitando.
Te distraes o tienes
mucha actividad; de repente te da una gran euforia y en otros instantes te
apagas; en otros eres Heidi saltando por la pradera y, en otros, eres un
habitante zombi del inframundo.
Sientes un sudor tan malo
como aquel que se siente cuando las ganas del baño ya te están aflojando todo,
pero tratas de calmarte usando mantras inventados, agua fría o pensando en
lavadoras descompuestas.
La falta de ayuda para
socializar es otro aspecto por lo que sé lo que haces con el verano que estás pasando.
Revisas tu app de Telegram y los diversos Canales Telegram que hacen vida social virtual allí y que te
educan, informa, entretienen o te llenas de trivias a ver sí te distraen,
siempre caminando por la cuerda floja para no aflojar en tu fuerza de voluntad
y necesidad de ser más fuerte.
La cosa es que, buscar en
la Internet es algo que por error puede conducirte a otra cosa sin querer y
terminar viendo algo que te aliente a la locura que estás evitando. Bueno, no
exactamente un error porque primero debes teclear en el buscador y ponerte a
hacer scroll, no nos hagamos los locos nada más porque tú estás a un paso de
aflojarte de las agarraderas de la coherencia.
La materia gris se ve
opacada por otra materia de color más claro que la quiere subyugar; evitas verles
la cara a tus seres queridos porque se te nota demasiado y cuando te pregunten
no vas a saber qué contestar ni ellos podrán tapar que ya lo intuyen.
Difícil hablar con las
amistades sí estas están casadas o en pareja; difícil hablar con otras personas
en iguales condiciones porque más bien te buscan como paño de lágrimas. Complicado
pagar un psicólogo para que escuche que estás como un geiser. Y los barman en Latinoamérica
no son como los de las películas que escuchan a cambio de que estés tomando,
sólo están pendientes de que te duermas para sacarte la cartera.
Aunque sé lo que haces con
el verano que estás pasando, no piense sor solidario, ni burlarme, ni sugerir
ayuda ni decirte que te fregaste. Tienes tus molinos de viento y eso se
respeta.
Te haces como que te aguantas o no, que puedes con ello y parece que sí pero no; estás entre la amargura y el "yo puedo salir de esto". Eres un grito de auxilio que a su vez tira una soga para salir. Eres un amasijo de emociones, soluciones que no te gustan y tentativas que parecen pecado, pero no es más que las ganas de que no tengas esas ganas con las que no ganas.
Porque cualquier acto que
acometa en pro de ti, revelará indubitablemente que estamos pasando por la
misma estación veraniega y que a mí tampoco me dan aunque sea unos pañitos de
agua fría de solidaridad para bajar la sudadera.

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