Debido
a los cortes eléctricos en Venezuela, programados para ejecutarse por 5 horas
en los momentos en que más daño psicológico, sudoríparo, a los placeres
oníricos y al aparato productivo puedan hacerle, he estado escribiendo menos en
mis blogs, lo que ha mermado mi mermada economía, mermada, por sí no sabían lo
mermada que está.
Así que
he creado un post de temas que por el calor y la oscuridad, no terminan de
cuajar en mí cerebro para una lectura amplia y divertida. Disculpen, pero soy humano,
aunque ustedes me vean como alguien divino.
Varios Temas
Los dedos de los pies
Definitivamente
los dedos de los pies son como el patio de cualquier casa; aunque uno acomode
todo dentro de casa, en el patio se medio parapetea lo que hay y sigue quedando
feo. La diferencia es que uno no anda enseñando el patio a menos que vaya a
hacer una parrilla o una reparación.
Por el
contrario, los dedos de los pies, torcidos, abollados, gordos, arrugados, uña
mocha, alargados, abiertos, contrariados, se exhiben sin ningún temor; incluso,
mientras más feos, más sandalias o zapatos abiertos se utilizan.
Aunque
se pinten, se adornen e incluso se les pongan joyas que luego han de quitarles
los bomberos con las pinzas salvavidas porque se golpearon e hincharon, sí son
feos, son feos, como el patio de la casa o incluso peor, como la platabanda con
filtraciones.
Cómo Ahorrar
Parece
que la gente se está decidiendo por el tema de ahorrar no buscando pareja o
sólo buscándola como “amistades con derecho”, para que todo salga menos costoso
pero igual de gustoso.
Pero
ni pagando con CASHEA o tarjeta de crédito se puede economizar mucho en una
salida, sea al cine, a comer, un parque de diversiones, una bailanta, la playa
o directamente a un motel.
La gente
que no cree en el amor, les ha colocado unos precios nada románticos a esos
lugares. Y dígame sí hay un embarazo, los médicos, farmacéuticos, laboratoristas,
clínicas, tiendas infantiles y fabricantes de pañales se van a la yugular de
los pagadores.
Parece
pues que el “50/50” es ya insuficiente. Que no se debe calentar nadie porque
los moteles cobran caro y más sí quieren entrar en taxi, ya que cobran caro y,
sí usan un mototaxi de aplicación, el chofer quiere entrar con la pareja a
cobrarse en especias (zapegato).
Mí consejo
sobre cómo ahorrar no es negarse la emoción de estar con alguien, sino la emoción
de querer deslumbrarse o darse gustos estrafalarios siendo su paladar habituado
a la arepa con queso llanero y mantequilla.
Mejor
vayan y se toman un refresco de dos litros con galletas de soda a la que le
pueden untar una mezcla de mostaza, mayonesa, salsa de tomate y diablitos hecha
en casa (dejan la mitad en casa) y se embuchan sentados en una plaza pública o
en la acera frente a su casa. Y sí se atraen, 3 besos no más, porque más de
allí hay un telefonazo a sus partes íntimas y no van a ahorrar nada.
La Rosa de Guadalupe
Hay quienes
saben que lo que está haciendo está mal, que se mezcla con gente que les aporta
menos que Serbia, Cora del Norte o Mariara y siguen insistiendo con ellos.
Luego,
andan llorándole a la Virgen para que les resuelva el problema en el que se
metieron y, sí ella lo hace, queda como una alcahueta porque con el problema
resuelto, esa gente busca nuevos problemas. Y sí no les manda la flor que resuelve
los problemas, entonces pierden la fe y se buscan nuevos problemas.
¿Vieron?,
los que les gusta hacer lo que les sale del forro de la gana no se curan con
nada, por eso es mejor dejarlos que hagan lo que hagan y se extingan ellos
mismos a ver sí así salimos de esa plaga.
Al menos
que se extingan sin llevarse a los inocentes, eso es lo que le pido a la Virgen
de Guadalupe.
Responder preguntas en la calle
Aunque
domino varios temas del saber y el hacer, le tengo un gran temor a que alguien
me haga preguntas para ganarme cien dólares en la calle, porque sí fallo, la
gente que me aprecia me va a mamar gallo por los 127 años de vida que me
quedan. Sí acierto, desataré envidias tremendas, además de que muchos de ellos
me llamarán no para felicitarme o preguntarme cómo fue la experiencia. Me llamarán
para cobrarme.
Por eso,
prefiero no tener ese dinero problemático y seguir viendo cómo a las personas
les hacen preguntas sobre cosas que deberían de haberles enseñado en primaria,
bachillerato, su casa o haber escuchado en una fiebre de 39 grados con delirios
que les dio por sus muelas cariadas, siguen fallando.
Mejor
es que sean los demás los que sufren, que yo. Menos ustedes que me leen, a
ustedes sí los quiero.
Varios temas de qué hablar en los apagones eléctricos
El que
nos corten la electricidad por 5 horas diarias y con tendencia a la alza como cotización en la bolsa de
valores, ha traído otro problema mayor: La familia.
Sí,
porque a los miembros de la familia se nos están acabado los temas de conversación
y cada vez menos nos hablamos. Contarnos el día a día es también un ciclo ya
aburrido ya que lo que decimos es “salí a trabajar, no había electricidad,
luego hubo, tuve que compensar el tiempo de trabajo perdido; salí y no había electricidad
donde iba a comprar lo que necesitaba, volví a casa y ¡ZAS!, no hay
electricidad y ya nos vamos a ir a dormir con calor y zancudos para acrecentar
la dermatitis por sudor.
Ni los
escándalos, estupideces y desfachateces de los políticos ya nos sirven de tema
de conversación, porque cansan y molestan más. Debería al menos la empresa
privada lanzar iniciativas de temas para hablar, sin libros o textos largos, ya
que Venezuela no es un país con analfabetismo sino más bien anti alfabetismo,
les da alergia leer incluso los letreros de CUIDADO, ALTO VOLTAJE o RESBALADIZO
AL HUMEDECERSE.
No necesitamos
temas de conversación inteligentes ofendan a los que le meten al bruto y temas
brutos que pongan en franca polémica a los inteligentes. Esos temas ya están
trillados y es lo que nos han llevado a una sociedad zombi que se gasta la materia
del teléfono jugando o viendo redes sociales en un apagón, incluso hablando con
peluches, antes de tener que habar con la familia, por el simple hecho de que
no le está contando nada nuevo.



