Cuando Gabriel García
Márquez comenzó a escribir un libro que a lo mejor les suena: “Cien Años de
Soledad”, realmente no tenía claro lo que haría. Por ende, los primeros fueron
años muy difíciles.
Después de tremendo
chistazo, me voy a enfocar en decirles que escribir un libro es el sueño de
muchas personas que no todos llegan a materializar, ya sea porque:
-
Ya les copiaron la idea sobre un hombre
que es apresado injustamente, encerrado en una cárcel donde conoce a un viejo
que le deja todo el dinero y lo utiliza para vengarse de sus enemigos, incluso
su amada.
-
Quiere hacer un libro de texto técnico y
resulta que lo que sabe, se puede escribir en un folleto o manual del usuario.
-
En su país no hay ya la cultura de leer,
no porque sean analfabetos sino porque son antialfabetos. No leen ni las
señales de tránsito.
-
Es más fácil pegar artículos dando datos
de caballos y loterías que crear un best – seller.
- La tendencia oficial es evitar que alguien pueda escribir un libro y publicarlo sí este estimula el libre pensamiento, la libertad y la creatividad, enemigos naturales de los enemigos antinatura.
Aunque hay quienes por su
cuenta han escrito un libro, como quien suscribe (LIBRO AUTO – FINANCIADO QUE
NINGÚN EDITOR ME QUISO PUBLICAR - 2012), la cosa no es fácil cuando hay
competir con videos, marchas y contramarchas y un sistema educativo que ampara
al “haiga y el estábanos”, como forma de proteger la vida de los maestros ante
los ataques de alumnos, padres, representantes y trolls de Internet.
Escribir un libro y saberlo vender
No toda temática es
polémica por naturaleza, solamente la vuelven así porque parece una brujería echada.
Pero bien que se puede plasmar en papel, Word, Epub, PDF y comercializarse.
Y ya que la flojera, la
falta de práctica y el “si no trabajo, no como”, se transformaron en excusas,
quienes buscan vender sus libros por su cuenta, encuentran en portales web la
oportunidad de llegar a países donde el leer no afecta los ojos, riñones ni
lleva a la cárcel.
De allí parte algo muy
interesante: Promover su creación a través del escuchar audiolibro para
que llegue a más y más personas que pueden estar manejando moto – taxi,
cuidando carros, de cajeras en supermercados o pintando edificios y pueden
dejar volar su imaginación, aumentar su concentración, aprender algo y
abstraerse de la gente incómoda, escuchando a un buen narrador con mejores
efectos, contándote lo que dicen los libros de texto.
Esto ha funcionado por
décadas e incluso hay quienes se han graduado de la universidad estudiando así,
mientras tienen que fregar pisos, cargar cajas, servir 50 sopas por minuto. Incluso
llegan a ser gerentes de los lugares donde ejercen esos trabajos, porque
aprendieron lo formal con lo práctico y ahora son todas unas lumbreras.
Escribir un libro es también
dejar un legado más allá de lo económico, salvo que estés escribiendo un libro
comunistoide, satánico o de la necesidad social de tener una vecina chismosa. De
allí que puedes publicar tu audiolibro y difundirlo en portales como audiolibro.net
y convivir con grandes obras de la literatura universal, ya que allí hay más de
un audiolibro gratis que llama la atención (o por el título o por el
precio) y que creará la buena necesidad de leer el tuyo a bajo precio (por el
título y el contenido…y por el precio, qué más da).
Líbrense con un libro
Escribir un libro es
factible, sí tus pensamientos, sentimientos y coherencia se ponen de acuerdo,
crees en el proyecto y tienes un gancho para venderlo y ganarle algo o, si vas
a regalarlo, saber que lo van a leer y disfrutar y no que agarrarán las hojas
para la jaula de los pericos o pedirán que los funen sí es un libro o
audiolibro para descargar.
Dicen que escribir un
libro, sembrar un árbol y tener un hijo son parte de la vida. Yo ya tengo dos
de esas tres y me siento satisfecho, especialmente porque lo más lindo de los
niños, es el acto de hacerlos, aunque no surja el producto…y mejor, intentarlo
una y otra vez con el mismo resultado.
En mí caso, los
comentarios de que “entretiene cuando es debido”, “hace reír”, “tiene una
creatividad única, extraña, envolvente” y, “es de los pocos libros que no hemos
usado para quemar y espantar zancudos ni para estabilizar la pata de la cama”,
han sido elogios bastante conmovedores y reconfortantes para con mí creación.
Más de una vez me han
dicho que escriba otro. Sólo espero el momento en que pueda escribir una obra bastante
imaginativa con algo de humor, ciencia ficción, terror, deseos impíos, justicia
y con propensión al caos, sin que me lleven preso.
Y claramente que además
de la versión impresa, lo transformaré en un audiolibro, no quiero que nadie
tenga excusas para no disfrutarlo, de hecho, les adelanto las primeras líneas:
“En un lugar con Mancha,
de cual me da vergüenza acordarme…”




