La Verdad Oculta Sobre los Apagones

Esto no es algo conspiranoico, es una verdad que aún no explota del todo: Cada uno de los apagones ha sido realizado de manera premeditada para apagar tus esperanzas, calma y cordura y así imperar el caos. Pero afortunadamente, la mentalidad iberoamericana es más fuerte que la de aquellos que están deseando pescar en río revuelto.

Consultamos con el amigo Fernando, el líder en instalaciones eléctricas Alicante con más de 40 años de experiencia, sí había visto que los apagones le bajaran también el switch de la cordura a las personas que las sufrían y nos dijo que más allá del calor, bochorno y algunos que se han quedado atrapados en las escaleras eléctricas o sin energía en sus auriculares y por ello lloran a moco tendido, todos los demás han sabido llevar sus vidas en medio de los cortes eléctricos.

los apagones
 

Receta definitiva para el caos total durante los apagones

La verdad sobre los apagones es que buscan trastocar nuestras vidas y ponerlas al revés.

Pero, imaginemos lo que sucedería sí funcionase el plan de volver loca a la gente y en vez de hacer lo que siempre hace (adaptarse, sacarle ventaja y seguir subsistiendo incluso saliéndose de las normas más elementales de la lógica, pero vivos y sandungueros, porque la vida es una sola y hay que gozarla incluso, sin energía…eléctrica), suceda que se les apague el bombillo del pensamiento, analicemos lo que pasaría, agradezcamos que no esté pasando, procuremos que no paseà

Sí la gente se volviera loca por culpa de los apagones, olvidarían el uso de las linternas y se asegurarían de no tener ni una sola vela, salvo las decorativas con olor a "petróleo en el océano" o “sudor de colibrí” y que no tengan mecha. Si tuvieran linterna, adentro esta tendría las pilas desde 2012.

Sí los apagones nos volviesen locos, la gente sería feliz con la batería del teléfono por debajo del 5% y no estarían mortificados porque se quedarían sin conexión. Y en cuanto escuchen que viene una tormenta o que hay fallos en la red, muchos se pondrían a jugar al juego con más gráficos de la App Store o Google Play o hacer un live en Instagram.

El objetivo es que, cuando se vaya la luz, el teléfono emita ese pitido o animación agónica de "apagando" justo cuando necesite llamar a alguien. Y no estarían mortificados por ese tipo de locura (cosa que ahora, es otro tipo de locura).

Cada quien se aseguraría de que lo único que haya en su nevera sea una leche a punto de caducar y un arroz chino que se compró hace días. Nada de agua embotellada o en jarras; confiando plenamente en que la bomba de agua del edificio funcionará por arte de magia o que la central de cuadros eléctricos Alicante funcionará como una pila eterna para brindar energía al edificio, incluso con excedentes para llevarle en una bolsita a tu mamá que vive en otra zona donde no hay corriente.

Abriría la nevera cada 5 minutos para, en vez de conservar el frío, transmitirlo a todo el hogar, incluso iluminados por ese mágico bombillo que se siente sólo y apagado cuando la puerta de la nevera está cerrada. Dejando la puerta abierta un rato mientras se reflexiona sobre la vida ayudan a que todo se pudr… fermente, más rápido.

En lugar de usar luces LED seguras, mejor llena tu casa de peroles de grasa encendida, procurando que esté cerca de cosas inflamables y para que no se apaguen con la brisa, cerrar puertas y ventanas incluso con anime y trapos.

Sí se fuera la luz por culpa de apagones generados para trastocar cerebros, podría considerarse como el momento ideal para dejar enchufada la PC, el televisor 4K, la freidora de aire, aire acondicionado y el microondas. Así, cuando la electricidad regrese con un pico de tensión, todos disfrutarán de un hermoso espectáculo de chispas y del olor a circuito quemado, además de tener la oportunidad de renovar sus equipos -a juro-, como bien han soñado los dueños de empresas de electrodomésticos y tecnología por años.

Usarían el generador a gasoil en la sala, para recrear pero con tecnología y caché, el caso de asfixia voluntaria descrito anteriormente. Ese olor a monóxido de carbono y el ruido ensordecedor fungirían como sustitutos perfectos para el ruido blanco de los humidificadores y además, les ayudará a dormir (eternamente).

Si los apagones nos llegaran a enloquecer, en lugar de buscar información en fuentes oficiales o radio de pilas, nos asomaríamos al balcón a gritar que ha empezado el apocalipsis zombi y empezar a rociarle agua caliente a los transeúntes.

También comenzarían los tuits extraños o videos con IA que se le enviarían a la gente más crédula y nerviosa, haciéndoles creer que se han visto luces extrañas en el cielo. O mejor dicho, todos se lo creerían, recordemos que estamos locos.

La gente limitaría sus sentidos para guiarse en la oscuridad, no usando las manos para orientarse ni el oído, mucho menos la memoria o reflejos. Caminarían a paso firme y rápido por los pasillos, tropezando y cayendo de manera chistosa y peligrosa a la vez, usando ese dolor para mantenerse despierto y alerta ante cualquier fantasma que salga en la oscurana.

La verdad sobre los apagones es que están buscando afectar el cerebro de todos por igual, como para ralear a la humanidad. Procurando que la gente no considere que esa carne lleve 24 horas a temperatura ambiente en la nevera sin electricidad, sino que vaya directo al sartén, sin miedo a que un poquito de color verde y un olor sospechoso a posmo arruinen el banquete.

Una intoxicación alimentaria es la forma perfecta de cerrar la experiencia que llamamos vida con broche de oro y mucha alcurnia, dándole paso a otras personas más dóciles y propicias para quienes cortan la electricidad y descuidan el sistema eléctrico con el fin de controlar a las masas.

Esto y mas es lo que podría suceder en un hipotético desbarajuste mental provocado por la exasperación de no tener electricidad y no disfrutar de la modernidad, sino de retroceder a mediados del siglo pasado con posibilidades de ir hasta la Edad Media o al período cuaternario, con una vida menos cómoda que la de Los Picapiedras.

Así que, mantengamos la actitud y no le demos chance a los grupos de poder jugar a través de los apagones con nuestra mayor fuente de energía: nuestra cordura. De lo contrario, esto y peores cosas nos podrían pasar.

@Humoristech 

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