El Sueño Americano

Por lo que hemos visto con el ICE, la gente quiere cumplir el sueño americano entrando sonámbula a los Estados Unidos y así, no ser tocados ya que les puede dar un patatús sí los despiertan de su muy soñada vida sin tener compromisos, y ganando en dólares.

Todo esto deriva de las malas mañas que se aprenden en casa, el barrio, la escuela o en los canales de televisión estatales, sin dejar a un lado el mérito dañino que tienen el vallenato que deprime o a Bad Bunny que consume neuronas. Allí, la gente quiere atarse a la muy latina costumbre de “yo primero y los demás a ver cómo le hacen pero no me sobrepasan”.

Luego, cuando están en la tierra del Tío Sam y quieren poner en práctica todas las evitaciones aprendidas en el manual latinoamericano de los malos hábitos, este tío y su pupilo de turno les saca porque no cumple los requisitos de trabajo, buenas actitudes y bañarse constantemente que un país organizado se requiere.

el sueño americano
 

No le estamos picando torta a nadie, aunque aupemos el sueño americano

El sueño americano es posible no sólo para los actores o futbolistas, sino para la gente de bien que se va de su país con los papeles en regla, cumplen con el titipuchal de leyes nacionales y estadales de los Estados Juntos de Norteamérica y evitan salir a quemar banderas o usar los rifles para descargar sus frustraciones y malos hábitos con los demás.

Ya con que lo hagan los propios estadounidenses, es más que suficiente, así que en las cosas malas y falta de amor fraterno, ya están cubiertos, no necesitan apoyo, sino más bien que les demostremos el sabor hispano, en español, inglés y spanglish.

Para que se les dé el sueño americanos, deben cumplir con los requisitos, con lo fácil que es cliquear un enlace en internet que te indique como tramitar la visa en ecuador, venezuela, méxico, argentina, colombia, costa rica, españa (pongo los nombres de los países en pequeño para que se acuerden que hay que leer la letra pequeña para que las cosas grandes ocurran).

Tener sus papeles estudiantiles al día, los laborales, tener algún talento, desde la repostería, mecánica, jardinería a escupir candela y hacer malabares con cactus en las calles. O sea, ir a trabajar para ustedes, para pagar sus necesidades, ayudar al montón de familia que les va a pedir cada semana y sobre todo, para los impuestos, el mayor y más temible poder que hay en USA, incluso por encima de sus militares o las películas de Warner Bros y Marvel.

Se vale soñar, pero hay que estar bien despiertos para poder lograrlo y no irse por el camino fácil que casi siempre está ligado a malos hábitos. Una mujer no puede llegar a querer cumplir el sueño americano de ser famosa, sólo con el puro deseo y una mano atrás y otra en la espalda, porque de lo contrario, va a tener que quitarse la mano de atrás y de la espalda con los productores para ver sí le dan un papel, además del papel de ilusa que está haciendo.

Un hombre no puede llegar pensando que va a tener su propio negocio de la noche a la mañana, trabajando en una tienda o cargando cosas estando ilegal y además anotándose en cuánto zaperoco de protesta se forma, ya que le va a salir el Freddy Krueger en la vida real y mínimo sale deportado maquillado corporalmente con puños, patadas y cachas de rifle, algo que estaba evitando en su propio país, ¿Se lo va a buscar merecer en país ajeno?

El sueño americano es posible, porque el trabajo y el cumplimiento de los deberes es el material con el que se construyen los sueños. Por más que la Reserva Federal imprima billetes, no los vas a conseguir en las calles y comprar una hamburguesa de 99 centavos a diarios, salvo que quieras morir de colesterol, triglicéridos y taponeado.

Hay que irse legal, con su visa adecuada, el pasaporte y planes principales y de contingencia. Saber aguantar los momentos rudos y no dejarse pisar por nada ni nadie, tomando en cuenta que no eres el ombligo del mundo y menos de los Estados Unidos.

Para que todo el mundo esté en paz y feliz, hay que comenzar a cumplir los deberes para que se garanticen los derechos. Y, por lo visto, hay muchísima gente que no desea estar en paz y feliz, por hacer lo que les da la canina gana.

@Humoristech 

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