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domingo

Les presento a la Mujer que Amo

El mundo me parece menos vacío, desde que ella llegó a mi vida
Mucho se ha discutido de mí en Facebook y Twitter sobre mis cambios de estado civil y es hora que coloque una cota...un coto a esto, aunque sé que seguirán aupándome para intentarlo, como hacen las verdaderas amistades. 

La cosa es que no saben mi pesar, mi tribulación.

Algo triste y que se transforma en "pava" es cuando te dicen "insiste, tranquilo, te fe, yo sé que aparecerá una que te hará feliz. Pero ni por enchira te dicen: "agarra esta hermana mía", "mira acá está mi hija", "mi tía es joven y con real", "yo soy esa mujer, tómame, macho". Peor aún, no saben que el amor que tengo es...prohibido.

Ahora quiero que vean por qué cambio tanto de estado en este Facebook o hay idilios en mi blog Humoristech. También mis estados de Twitter. Debo confesarlo para que sepan la razón de mis cuitas, ánimo y a veces desolación. Espero me sepan comprender luego.

¿Mi estado civil?, "soltero" y no por gusto, de condición seglar, con alma de juglar y me gusta jugar. Es triste pero es así pues Dios a veces no otorga compromisos filiales, pero sí con la vida. Eso quizás me hace apetecible (aunque parece que no), por que soy "soltero", esperando por ella, que es prohibida, etérea, platónica...casada y viuda a la vez. ¡Oh, qué complejo es!

"En una relación", dice el Facebook como opción para colocar. La relación que tengo como que es con la mano...la mano con la que le he tocado, no la otra relación con una mano (mal pensados/as). 

"Comprometido", sí, es un compromiso buscarle, adorarle, venerarle, que esté siempre conmigo aunque su nombre lleve el apellido de su esposo, no me interesa.

"Casado", aún sin estarlo, me siento casado con ella, muy unido pues su sola presencia abre para mi muchas puertas. A veces quisiera que en mi vida hubiese miles y miles como ella sólo para mí. Mis tribulaciones sentimentales y anímicas fenecerían de seguro con sólo su presencia cerca de esta alma que le venera.

"Es complicado", ciertamente que lo es. ya que muchos le tocan y me da un celo cuando no la tengo y sé que puede estar en manos de aquel, de ese, de...no, no quiero ni pensarlo, me parte el alma realmente tener esa imagen turbándome, turbándome y más turbando mis sentidos. Cuando le tengo le cuido como el tesoro que es, pero luego...se va.

"En una relación abierta", pues eso es lo que a regaña dientes y con aires de algo machista he tenido que asimilar, ¿que más puedo hacer?, es casi prohibido que sea sólo para mi.

Seguiré queriendo tener sus imágenes conmigo, muchas aunque sea su foto igual, su cara no muy beneficiada en ese retrato que le inmortaliza, que no solo mis manos le tomen. Mi único consuelo, e que esforzándome, será mía y me dará una felicidad enorme.

Para quienes quieran saber quien es esa mujer que oculto entre mis pliegues, ya que ella no está en Facebook sólo colocaré su nombre y la foto que me gusta ver y tener entre mis manos con miles y miles de copias para verle una y otra vez. Su nombre es... Luisa... sus apellidos, mejor no los digo, sólo vean la foto de la mujer que más me atrae poseer.

Ella es la mujer que me vuelve loco. Si tienen fotos de ella, envíemenlas y así cambiaré menos de estado civil. Gracias por colaborar con este amor platónico...que es el amor a la plata.

No sé qué tiene, pero me tiene enamorado de ella, loco perdido por ella, y pienso que me estrello, si de las manos se me va...

viernes

Reverol me echó las Cartas (de @ReubenMorales)

Reuben Morales 

Me lo reveló todo. Entré a su cuartico y allí estaba, vistiendo una batola y fumando un habano. Me hizo sentar frente a una mesita. Tenía una bola de cristal y un mazo de barajas. No quiso tocar mi dinero. Solo me pidió transferirlo a una cuenta a nombre de un testaferro suyo. 

Comenzó a soltar baraja tras baraja. Los ojos se le volteaban y de vez en cuando temblaba como un epiléptico. Comenzó a hablar. Disimuladamente encendí mi grabador. No quería dejar nada por fuera. “El autor de la muerte de Paola Ramírez en San Cristóbal es militante del partido de María Corina… Ramón Muchacho mandó a quemar sus camiones”, dijo. Eso lo sabía, pero no quise interrumpir su intenso trance. A partir de ahí, una fuerza sobrenatural lo elevó del suelo y comenzó a flotar frente a mí, mientras un aura roja rojita lo rodeabaAtemorizado, me agarré firme las rodillas, tragué grueso y seguí escuchando. 

Reverol comenzó a hablar, pero de su boca salía otra voz. Era la del Comandante Eterno. El cuerpo solo era un médium por el cual fluía esta intensa energía. “Reuben… abre bien los ojos… las ballenas… ésas las maneja Lilian Tintori”. ¡Claro! ¿Por qué nunca se le moja el pelo en las marchas? Reverol se había ganado mi credibilidad. “Las tanquetas… adentro de ellas está Leopoldo… por eso nadie lo ha visto”. ¡Obviamente! 
  
“Los Piquetes de la Guardia”. Hizo una pausa. “Los Guardias de los piquetes en verdad son Miguel Pizarro y Freddy Guevara… pero a veces juegan a que Miguel es Freddy y Freddy es Miguel. Hay puntos en donde la barba no les deja saber quién es quién”. Ahora todo este macabro juego político de la oposición iba cobrando sentido. 

Sabía llegaría el momento de hablar del punto incómodo: los colectivos. Casualmente se escuchó una moto pasando afuera. Eso lo hizo más místico. “Los colectivos son Julio Coco y su equipo de trabajo, que se encapuchan”, dijo. Claro, solo alguien con esa energía es capaz de amedrentar así, pensaba yo. 

En un instante, el cuerpo de Reverol se desplomó sobre la mesa. Ahora volvía ser él. Pensé habría terminado la magia, cuando me miró fijamente a los ojos, me agarró por la pechera y me dijo: “¿Quieres que te hable de los pesados, verdad?”. Asentí con mi cabeza, asustado. Entonces comenzó a soltar barajas. Tareck El Aissami… él en verdad no es él”. Ok, aquí la cosa comenzó a enrarecerse. “Tareck es Capriles maquillado”. Quedé boquiabierto. Mi mente comenzó a hacer conexiones a montón en solo cuestión de segundosMario Silva en verdad es un muñeco controlado por Ramos Allup”. Con esto, Reverol develaba ante mí el sentido de la vida. Ya podría morir en paz. El Potro es Chuo Torrealba”. ¡ObviamenteDiosdado es Tomás Guanipa intervenido… Tibisay es Liliana Hernández… Roque Valero es Nacho… Iris Varela es Julio Borges con una peluca… Hermánn Escarrá son David Smolansky y Carlos Ocariz envueltos en un flux manejando una cabeza”. 

En ese momento me levanté, ofuscado, y grité: “¿Y tú?… ¿Quién eres tú, maldito?”. Reverol se quitó una máscara… era Juan Requesens… Juan se volvió a quitar la máscara… era José Rafael Guzmán… José Rafael atravesó su brazo sobre la mesa, me agarró el cuello, insertó sus dedos en mi nariz y me quitó la máscara. Yo soy MaduroFin… y Fina. 

Fuente: www.reubenmorales.com

sábado

Ritual Diabólico (de @OtrovaGomasREAL)

Desciendo al fondo de la mina hasta llegar a la caverna del azufre. En los laberintos del Mývatn, en esta Islandia de glaciales eternos y fumarolas incansables donde el aire pesa como el plomo. A treinta metros de profundidad la presión y la escasez de oxígeno controlan todas las formas del silencio, pero así quería estar. En manos de la soledad absoluta. En cuarentena extrema para tratar de comprender uno de los hechos más incomprensibles en la historia de las civilizaciones primitivas: ¿Porque ocurrió lo que le ha ocurrido a Venezuela?

Inspirado en los textos secretos de Ajenaton, el de la XIII dinastía del desierto, imbuido en las practicas hindúes de concentración y el ostracismo de los yacimientos de la materia prima del infierno, busco encontrar la verdad lejos del brillo de los territorios asoleados, de las playas y las selvas de un país tan rico como maltratado.

Siguiendo el rito sagrado de los yogas del antiguo Egipto asumo la verticalidad absoluta buscando las corrientes secretas que les conectaron a la energía cósmica. Respiro profundo y lleno los pulmones con el fluido vaporoso de la mina a la vez que me caso amorosamente con la noche oscura. A lo lejos, retumba el ruido de picos y taladros en alguna galería donde los mineros angustiados arañan las paredes sulfurosas.

Concentrado en el cero absoluto llevo la punta de mis dedos a las sienes y pienso hondo, dolor adentro. Levanto los brazos hacia el techo de la amarilla gruta y en plena rigidez me pregunto en jeroglíficos:
 
Dime rata albina de los sumideros de Alejandría ¿Qué pasó con las inmensas riquezas que nos regaló el fondo de la tierra? ¿Dónde están la bauxita y el hierro virgen transformado? ¿Qué fue de los altos hornos que eran orgullo de la patria? ¿Por qué fracasó el Gurí que quiso dar luz en un país que necesitaba salir de las tinieblas? ¿En qué sitio enterraron las máquinas de las industrias que nos vestían y calzaban, de las manufacturas, del cemento y las viviendas? ¿Qué pasó con la producción del campo? ¿La de leche, la de carne, la del cacao y del azúcar? Contéstame cazadora implacable de las tenebrosidades del Nilo

¿Qué país disfruta ahora de nuestros ingenieros, de nuestros profesores lúcidos, de aquella masa de suma cum lauden a los que en un amanecer siniestro les dijeron: Váyanse que aquí no hacen falta? ¿A que enfermos salvan en su agonía los médicos que se nos fueron? ¿Dónde pernoctan los talentos de una generación de relevo irremplazable?
La mudez extrema es la única repuesta. Cierro los ojos y sollozando en re menor sostenido, me entrego a los brazos del dolor por la ira contenida.

Al rato recupero fuerzas. Tomo de nuevo el aire que alimenta a los condenados al abismo y asumo la posición del camello del pranayama hindú. Con el puño derecho en alto aulló con el canto de los muertos renacidos de Calcuta y pido a la tarántula sagrada de duesha que me ayude:

¿Dónde estás ahora espíritu del Libertador? ¿Por qué dejaste que tus sueños cayeran en manos del odio y de quienes no comprenden que es malo regalar la patria por pedazos? ¿Es que no te distes cuenta como abundaban las conciencias fermentadas? ¿Por qué lo permitiste? Háblame en signos. Envía aunque sea un aliento para que me oriente en la desgracia ¿No sabías que iba a empezar otra ola de sueños extraviados y a reinar un príncipe de engaños? Dime, te lo ruego humillado como un gusano ¿Por qué no hiciste nada? ¿Es que no viste a tiempo que iban a profanar tu tumba y tu rasposo y el reposo de la mujer que amaste? ¿Dónde están mis amigos de antes, los que compartimos la batalla justa y bebimos de los manantiales puros? ¿Por qué no los ayudaste a corregir la verdadera podredumbre que hubo en el pasado? ¿Cómo permitiste que en lugar de acabar con un poder judicial corrupto prefirieran eliminar a la justicia?

Aguardo la respuesta de la tarántula sacrosanta de Jaipur pero solo escucho el murmullo de un mutismo aterrador. Dejo rodar una lágrima que cae seca de tanto encierro y me desplomo tiritando por el peso de la furia.
Esta vez invoco al gran maestro Padmasambhava, y tomando la posición de la serpiente sagrada del Palacio de los Vientos y el de Mahayana de Mantargruño sigo preguntando:

Explíquenme escarabajos relucientes del Ganges ¿Por qué acabar con un país en lugar de hacerlo mejorar? ¿Cómo es posible que una milicia que solo representa muerte robe a mano armada el dinero de las universidades, de los médicos y los enfermeros? ¿Quién explica que las comisiones y las ayudas a otros países se lleven el presupuesto de las viviendas, de los salarios y las jubilaciones?  ¿Por qué mantener embajadas y consulados en países que no tienen conexión al nuestro? ¿Porqué tanto pillaje? ¿Por qué tanta corrupción impune?

Confiesa culebra que te arrastras y sabes tanto de maldades ¿Por qué las cárceles están llenas de inocentes y sueltan a culpables? Dime vocero de la muerte ¿De qué prostíbulo se escapó el alma de esos seres? ¿A que achacar tanto error descomunal? Arroja tu respuesta al río magno que sale de la selva adentro. Irrádienla hacia el cielo si les es más fácil, pero contéstame  ¿Es posible que una subasta de almas permita que se alabe a un ladrón con acento líbico?

Espero un rato pero no hay respuestas, solo silencio y más silencio.

Ya cansado de la súplica me levanto con el peso de una amargura que se revuelca sobre si misma, y secándome los ojos de lloros invisibles descendiendo completamente hacia la profundidad de la caverna. Creo que la respuesta a los que ha pasado solo se puede encontrar en las llamas del infierno.

Autor: Jaime Ballestas

miércoles

¿Entradas para los toros? Fácil y sencillo.

Por fin ha llegado ese momento tan esperado.

¿El de nuestra primera cita? Puede ser, pero no me refiero específicamente a eso.

¿El nacimiento de nuestro primer hijo? Eso es, sin duda, maravilloso y bonito, pero no conlleva la excitación contenida de la que pretendo hablar.

¿Una reunión con esos amigos que hace mucho tiempo que no vemos y con los cuales nos vamos a divertir en un evento multitudinario que nos gusta a todos? Pues puede que sí.

Aunque ese evento, todo sea dicho, se puede disfrutar también en solitario o con la familia, siempre que se planifique el momento en el que vamos con inteligencia.

Y aquí reside el problema, puesto que, para asistir a cualquier evento importante por el cual haya que pagar, antes es necesario planificar bien la semana del año en cuestión. ¿Qué pasa si el jefe nos reclama para hacer alguna cosa importante y trascendental justo en esa semana? ¿Afectará a nuestra asistencia al evento el hecho de no poder tomarnos unas vacaciones? ¿Estaremos demasiado cansados para disfrutarlo en condiciones aún pudiendo ir?

Preguntas, preguntas y preguntas, pero la respuesta no llega. Solo una: el evento. Los más inteligentes, o aquellos que realmente sientan pasión por él, habrán adivinado que me refiero a los toros; y sí, normalmente las plazas de toros, en la temporada en cuestión, se abarrotan de fieles que han sabido comprarse con antelación su entrada. 

Pero, como ya he dicho, las entradas para los toros no dejan de ser el menor de nuestros problemas, sobre todo porque la Internet rebosa de páginas web en las cuales podemos comprar dichas entradas no solo a buen precio en cuanto a los gastos extra de la compra online, sino también con comodidad gracias a la mejor interfaz de compra de entradas virtual que existe. No: el problema sigue siendo, y no me gustaría repetirme, el tiempo. Porque seamos sinceros: es deprimente que Internet nos brinde tantas facilidades para adquirir las entradas para presenciar el espectáculo del toreo que necesitamos pero que nuestro trabajo no nos permita asistir.

Mi consejo es sencillo: planifiquen bien y, si prevén que el jefe puede necesitarles en el último momento, hagan lo que sea para adelantar el trabajo y convencerle de que no son necesarios durante esa semana de vacaciones (pero sí el resto del año, hay jefes que son muy literales y ven lo que creen y no lo que deben). Merecerá la pena. Porque luego se verá recompensado con el broche de oro: una cerveza con los amigos o los familiares.

Aquí con Toros Ustedes

Sí no la apoyas, te echas encima a los que sí la apoyan; sí la apoyas, te echas encima a quienes no la apoyan. Tomen, tengan entradas toros, que les voy a abrir la puerta de la Plaza donde se reúnen las discusiones. Porque de los temas que más causa agitación en el mundo, es sobre la Tauromaquia. Y como me gusta agitar, pues voy a tocarlo.

A veces agito mi Martini, seco, no revuelto, como le gusta a mi imitador oficial James Bond. Veo desde mi lugar de sombra o de sol sí es mi gusto, como salen con fuerza y brío los toros, entre ellos los hijos de la vaca Lidia. De allí creo que viene la expresión “toros de Lidia”. Ella es una vaca muy dulce, de la que sale la leche condensada.

La Fiesta Brava en realidad es un espectáculo de toreo. Fiesta tonta es cuando la cumpleañera - quinceañera tiene un novio medio delincuente que quiere ser delincuente y medio y llega a la fiesta a querer bailar el vals desnudo, con ella, en plena sala, ante las tías, que se horrorizan, porque no es a ellas las que están espernancando. De allí salen bravas. De una plaza de toros nadie sale bravo, en especial cuando ven las alternativas, la calidad, la serenidad y la gallardía.

El rabo y la oreja de los toros es un trofeo, el triunfo ante el riesgo. 

Los ganaderos, sin el toreo de toros de casta, de lidia, esos que van con fuerza y temple y que arrancan los ¡OLE!, dejarán de ganar y pasarán a perder, lo que los transformarían en perdederos. Los toros perdonados dejarán de merecer el ser sementales para nuevas generaciones y su vaca no querrá les dará tolón – tolón. En vez de pasto, los toros serán pura paja, ya que no podrán pastar.

Los toreros empezarán a usar ropa ancha y eso les quitará energía, serán trajes sin luces. Las Plazas de Toros parecen condenadas a morir por quienes no entienden el sentir.  Pero dudamos que sea así, el toreo tiene vida aún, por décadas a siglos más. 

No creemos que las plazas monumentales caigan al bajo nivel de ser sitios de conciertos donde otra especie de animales, esos que gustan de conciertos con yerbas que hacen un humo que pica la nariz hasta el recto pero que hace volar, tendrán cabida. Las chicuelinas, las girondinas, recibirían sendas banderillas y el estoque que le dará fin a un arte o cultura que para otros no es arte o cultura.

Esos que comen pasto y yerbas, quitándoles el alimento así como la faena a los toros, son quienes los defienden. Pero jamás verá a un protector de esos decir, “me llevaré un toro a mi casa”, voy a enseñarle unos trucos para que se valga por sí mismo y me cuide la casa. Y menos mal, porque les colocarían nombres bobos como “lindura”, “toti”, “negrito”, o el peor de todos, “pelusita”. Los toros tienen nombres bravíos como Rutilante, Caralampio, Vulcano o el mejor de todos, Cornelio.

Al acabarse la tauromaquia se acabaría una historia 50 – 50 que el mundo protesta, quizá por eso no se acabe aunque le hagan la guerra. Yo, me mantengo neutral, aunque ya para éste instante han sacado conclusiones al leer esto que yo de mal intencionado escribí, con muy buenas intenciones, de darles otra lectura sana, con el tema del toreo.

Sí me hablan de parcialidad, yo le voy a los Toros, sumando a los de Chicago. No los de Aragua, porque esos sí que están estocados desde que nacieron. Y por último, no quieran saber o decidir por los toros, porque los únicos que saben todo sobre ellos, son las vacas.

Si mi esposa fuera Guardia Nacional (de @ReubenMorales)

Autor: Reuben Morales 

Cuando veo una mujer Guardia Nacional, inmediatamente pienso en su marido. Él no la debe tener fácil. Si a uno lo tratan así en las manifestaciones, como será ella con su pobre esposo. Me solidarizo con ese hermano. Debe sentirse como un manifestante opositor 24-7. 

Por eso, para ponerme en sus zapatos, me imagino siendo él -o a mi esposa siendo Guardia Nacional. ¡NoooEl solo hecho de ir a desayunar a una panadería siempre transcurriría igual: 
  • “Mi amor, ¿qué te pido?” 
  • Bomba”. 

Su medio para resolver muchos de los problemas de la casa sería precisamente ése: la bomba lacrimógena. Si alguien fuese al baño a hacer número dos y lo dejara fumigadito, nada de aromatizador… ¡lacrimógena con eso! Si estuviésemos amenazados por un criadero de zancudos… gas del bueno con ellos. Hasta me daría pena ir en Metro o en buseta con ella. Si nos montásemos y nadie le ofreciera una sillabomba por el pasillo y listo. De inmediato le ofrecerían veinte asientos.  

Pero las bombas no le servirían para todo. También tuviese otros métodos. Yendo a comprar zapatos, por ejemplo, no se satisfaría viendo solo aquellos de las vitrinas y los mostradores internos de las tiendasElla iría más allá. Pediría ver la mercancía “acaparada” en el depósito hasta conseguir un modelo realmente acorde a sus expectativas. Y si no lo halla… amenaza de clausura al local (a menos que se bajen de la mula). 

En cuanto a los pormenores de nuestra cotidianidad de pareja, no me salvaría. En el baño, para ducharnos, ella hubiese instalado una ballena. Afortunadamente no gastaríamos en jabón o champú. La sola presión de ese chorro, mata todas las bacterias adheridas al cuerpo. Ahora, el llegar tarde a casa no sería tarea fácil para míElla me estaría esperando en la sala con una alcabala montada. Me revisaría todo en busca de evidencias. Dígame si me detecta aliento a cerveza… rolo y perdigones conmigo. Y luego, cuando me deje tirado en el suelo, se tomaría una selfie sonriente en el lugar de los acontecimientos. Muchos me dirían: “¡Pero divórciate!”. ¡No señores! El que se cansa, pierde. 

Lo único bueno de tener una esposa Guardia Nacional, sería cuando le dé por jugar 50 Sombras de GreyPara ello sí tendría todos los jugueticos. Todo comenzaría con un estriptís, pero el mismo sería eterno. Pondría “You can leave your hat on en el equipo de sonido… se quitaría el casco… seguiría sonando el blues… se abriría el chaleco antibalas… continuaría la canción… lanzaría su morral  un lado… el tema entraría al coro… se quitaría los protectores de las piernas… proseguiría la música… desamarraría las botas… bailaría un poco más… se quitaría el cinturón del armamento… finalizaría Joe Cocker… se terminaría de quitar todo. En ese punto yo estaría dormido. Ella, molesta, me levantaría. Adespertar, yo me sentiría en una pesadilla, pues ella se vería como un perro recién bañado¡flaquiiiita sin tanto perol encima! Pero ahí comienza lo bueno: una sesión de sadomasoquismo con rolazos, perdigonazos, bombas y ballenas. Lo malo sería su método anticonceptivo: un escudo entre las piernas. Y eso cuando esté de ganas, pues cada veintiocho días saldría con el cuento de no estar dispuesta por tener la bomba lacrimógena roja. 

¡Ay, no!… Menos mal esto es solo un ejercicio de imaginación. Yno podría tolerar ser esposo de una Guardia Nacional. Yo estoy acostumbrado a otra cosa… otro trato… otras maneras… es que mi esposa jamás sería como una Guardia Nacional… no… ¡Mi esposa es más arrecha! 

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