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Palabras (más o menos muchas) a Laureano Márquez @laureanomar

Foto: Laureano Márquez (de su facebook)
¡Oh poeta sin rima, prosa o versos margariteños!, pero poeta por construir con caballerosidad el humor pensante de lo pensante del humor, hoy, en este momento más aciago que el de ayer pero menos que el de mañana, os solicito lo que el humor debe generar: calma y cordura.

¿Desencantado de los que alimentan al lobo que se los come?, obvio que sí. Hasta el conejo de las baterías aquellas que duraban, paulatinamente se apagaba y los comerciales no lo mostraban. pero ante el público, él era el que sobrepasaba sus límites aún cuando en el descanso de la pertinencia que es el sentarse a conversar con uno mismo, se encuentre abatido por todos los flancos.

Ese niño que estudió en Maracay, se fue a la Universidad Central de Venezuela, se dedicó tan bien al estudio de la política que optó por el mundo del humor y al sumarlas a ambas hizo de la palabra hablada una forma más digestiva de asumir la realidad, claro que se debe decepcionar, cansar y entrar en dudas.

Pero, como dijo Shaka de Virgo en Saint Seiya, "tener dudas por primera vez en la mente, hace que uno vea que hay un mensaje más allá de lo que percibimos de la realidad"; ese mensaje, me tomo el atrevimiento de decírselo y espero me disculpe, pero cuando un amigo está agobiado, los demás amigos deben ponerse en modo guardián y decirle también lo que debe oír, nunca lo que quiera.

Dicho mensaje es "la gente espera de uno alguna cosa y cuando no la obtiene al pie de la letra, denigra; jamás entienden que mientras se llegue al mismo fin, es válido todo lo legal y además, nadie puede juzgar a otra persona por no hacer las cosas como tú imaginas que la haría, porque ¿a donde queda la personalidad así?

Le critican su pasado, le denigran el presente y usted, ¿qué le podría yo sugerir?, pues nada, ya usted lo hace siempre, mirar hacia el futuro.

No me queda duda que lo que usted diga o haga y vea que se equivocó, corregirá y hará un mea..., no así suena feo, mejor dicho, se disculpará, pero no con los que ven con gríngolas y no saben disculpar, olvidar y seguir, con esos no, (a los necios se les deja hacer su necedad, para que vean y a ver sí corrigen). Se disculpará con la vida por haber decaído, por la debilidad.

La  empresa perdona un momento de locura, porque entiende que se equivoca al no valorar a sus valiosos empleados. Esto lo digo para ser recíprocos, ya que nada es absoluto, hasta los hastiados que se quejan algo de razón han de tener y se agradece porque se aprende en muchas formas.

Y sí, apegado al título, fueron más o menos muchas. Más quisiera saber que luego del alto vuelo y descender, planee despegar nuevamente en pro de esta Venezuela que es nuestra, aportar en los campos que sabe y saber que su lucha no es en vano, que el cansancio sí se aparece y crea -como dijo Piedrahita- "preguntas que ha demasturban nuestros cerebros".

Los enemigos de la patria y de la razón buscan dividirnos más, para hacernos los más partidos de los fraccionados rotos que existan. Pues seamos el cemento, pega, engrudo, pego de la coherencia, ánimo y sociedad. Vamos a darle en la cara al que quiera rompernos, siendo lo contrario a sus deseos. A los malos les duele que los buenos no se separen.

Espero me haya entendido y siga usted haciendo lo que dice el lema de éste blog: HUMOR Y PAZ.

Argenis Serrano - @Humoristech. 21/06/2018

VER EL MUNDIAL CON 10 CERVEZAS (de @ReubenMorales)

Reuben Morales 

El mundial es sinónimo de beber bastante. Por eso quiero mostrarles cómo cambia un aficionado a medida que se bebe cada cerveza durante un juego. 

Cerveza 1: 
La que pide cuando llega al restaurante. Nuestro amigo entra muy señorial y exigente. Es rubio. Lleva puesta la camisa de la selección inglesa, con una banderita de Inglaterra y una gorra de Inglaterra. Dice que desea una buena mesa donde se vea bien la pantalla, pues él piensa consumir y el cliente siempre tiene la razón. El mesonero se muestra reacio a resolverle la solicitud. El fanático suelta la perlita de “usted no sabe quién soy yo” para que le agilicen la mesa. Comienza el partido. Ya sentado, finalmente disfruta de esta primera cerveza como si fuera un whisky. 

Cerveza 2: 
El fanático comienza a hablar de por qué le va a Inglaterra. Resulta que su abuelo nació allá. Su papá también, pero él nació acá y la cultura inglesa le corre por las venasLuego comienza a argumentar por qué Inglaterra se ve ganador en el papel. De hecho revela que puso a Inglaterra ganando 2 a 1 en una quiniela. Agarra a sus compañeros de mesa y los junta para una selfie. Abajo escribe: “Día de juego con los compas #GoEngland. 

Cerveza 3: 
Alguien está atravesado frente al televisor. Nuestro amigo se atreve a gritarle que se quite del medio porque tapa todo. Vocifera al aire: “¡Si todos nos sentamos, todos podemos ver el juego!, ¿verdad?... ¡Seguro no le va a Inglaterra!. Tras decirlo, mira a quienes están a su alrededor, buscando aprobación. Todos lo miran como que se volvió loco. 

Cerveza 4: 
No aguanta más las ganas de ir al baño. Se levanta y comienza a caminar hacia éste, con la oreja atenta escuchando el juego. Cuando está frente al urinario, haciendo número uno, escucha un estruendoso “¡Goooooooooool!”. ¡Quiere ver si es de Inglaterra! Busca terminar rápido y en el proceso se orina accidentalmente las manos y parte del pantalón. El gol fue del otro equipo. 

Cerveza 5: 
Inglaterra pierde 1-0. El fanático saca una anécdota familiar idónea para echárselas en pleno mundial: su abuelo conoció al abuelo de Messi en un viaje a Argentina. De hecho, la familia Messi es íntima de su abuelo. Esto lo hace sentir una celebridad por unos minutos.   

Cerveza 6: 
Comienza a insultar al árbitro. Grita “¡penalti!”. Cuando Inglaterra hace un tiro cercano al arco, grita “¡uuuuh!”, dándole un golpes a la mesa, levantándose y sobándose la cabeza cual jugador. 

Cerveza 7: 
Inglaterra empata el juego con un monumental golazo. Nuestro amigo salta y comienza a correr por el local, besando la camiseta. Abraza a los de la mesa de al lado, donde está quien se atravesó frente a la tele hace cuatro cervezas. 

Cerveza 8: 
Se acerca el final del encuentro. Nuestro amigo scome las uñas, desesperado. Confiesa haber metido 700 dólares en la quiniela. Grita que si hay otro gol, invita una ronda a todos los presentes. 

Cerveza 9: 
Su barriga ha crecido. La camiseta le queda apretada. Buscando suerte, se levanta y pide una ola en el local. Vuelve a ir al baño. Está caminando algo lento. Se queda atravesado frente al televisor. Alguien le grita: “¡Si todos nos sentamos, todos podemos ver el juego!, ¿verdad?”. 

Cerveza 10: 
Suenan los tres pitazos finales. El juego termina empatado. Inglaterra ya no pasa de ronda. Nuestro amigo suelta una lágrima, derrotado en la mesa. Comienza a explicarles a todos lo que ha debido hacer ese director técnico de porquería para ganar. Pide la cuenta. El mesonero le carga cuatro cervezas más, sabiendo que no lo notará. Al pagar, se levanta para irse, pero antes le suelta a sus amigos una noticia: en cuartos le irá a Perú. Todos se quedan perplejos. Él dice que su tía abuela favorita nació allá y ella siempre le preparaba chupe y ceviche. Que el Perú siempre le ha corrido por las venas. 
Él se va. Los compañeros se quedan y terminan bromeando sobre el asunto. Llegan a la conclusión de que nuestro amigo además tiene el cabello ensortijado. ¿Eso también lo hace senegalés, verdad? 

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