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viernes

Entrevista a OTROVA GOMAS (de @OtrovaGomasREAL)

Por Jaime Ballestas



Lo encontré como siempre. Solo. Sonriente y silencioso. Con más de cinco proyectos absorbiéndole la mente.  Reconozco que para mí esta entrevista era innecesaria. Hemos vivido juntos y compenetrados durante más de cincuenta y ocho años, desde que estudiábamos juntos en el Liceo Aplicación, aquel monumento a la enseñanza que había en la vieja y destruida Venezuela. Lo conocí una tarde, cuando empezaba a iniciarse en el mundo del humor escribiendo artículos jocosos para un pequeño periódico mural llamado Ariel, impulsado por la profesora Rodríguez, una extraordinaria pedagoga ya devorada por el tiempo.

Después seguimos entrelazados aunque éramos diferentes. Yo le veía demasiado audaz por los escritos. Lo que no capté en esos días, era la profunda interconexión que existe entre el pensamiento analítico y el sarcasmo, entre la filosofía y el universo de la sátira, ni en la capacidad del humor para examinar las crisis poniendo al monstruo al descubierto.  Continuamos uno al lado del otro, y cuando entré a estudiar derecho el fundó un mural: El Torturado, en el cual estuvo acompañado de Luis Britto García, quien también venía del liceo Aplicación. 

Para entonces Otrova era el bromista por excelencia: organizó happenings en la facultad, el museo del horror, falsos exámenes para los recién ingresados a la Escuela de Derecho. Recuerdo que al comienzo de las clases después de vacaciones, invertía el letrero de los baños de hombres y mujeres, creando una ruidosa confusión entre los recién llegados y los viejos usuarios, que lógicamente entraban sin mirar debido a la costumbre.  Para entonces yo me contentaba con ser político. En la juventud de URD arranqué a estudiar el complejo mundo de las estructuras sociales y disfruté el placer de arengar las multitudes.

El éxito de El Torturado hizo que Otrova fuera invitado por Miguel Otero Silva para escribir una columna en El Nacional junto con Britto, mientras yo seguía involucrado a fondo en la batalla contra Betancourt y los estudios del derecho.  Sin embargo, Otrova me prestó todo su auxilio para las columnas y el trabajo en Clarín y Pueblo, los periódicos de oposición que dirigía José Vicente Rangel, mientras que él escribía en La Pava Macha con Kotepa Delgado y otros grandes humoristas de los años sesenta. 

Vino el tiempo de las guerrillas y luego, mi partida a Budapest, que era la sede de la Federación Mundial de Juventudes, donde como Secretario General Adjunto pude conocer a fondo y pronosticar el fracaso de todos los países comunistas de la época. Para entonces nos separamos totalmente. No sé qué hizo en esos tiempos, pero dejé de verlo, hasta que, tres años después, al regresar a Venezuela, mientras trabajaba de abogado, un día regresó a sus fueros y empezó a escribir humor. Lo hizo en casi todos los periódicos y revistas que había en aquella Venezuela democrática.  Estábamos juntos pero casi no hablábamos. No había tiempo. Yo era un esclavo de doce horas de trabajo y él escribía y escribía, de noche o en las mañanas, cuando le daba tiempo. 


Fue un día, cuando terminó, El Hombre más Malo del Mundo, que ante las dificultades de edición, decidí darle el dinero y sacamos el libro juntos. Fue un éxito inesperado. Tres reediciones en apenas cuatro meses. Hoy a diez y siete de aquel momento, puedo decir que me alegra haberlo hecho. No por el resultado editorial, sino porque ha sido el libro que inició a millares de niños y de jóvenes en la lectura, desde el año 1.978 hasta algunos en esta fecha.
Ahora ha pasado el tiempo. Seguimos juntos. Yo me siento bien, pero veo que él como que está cansado. Tal vez se agotó porque escribió mucho y quiere tomarse un reposo. Siempre me decía que un escritor, a los sesenta años de escribir, indefectiblemente empieza a repetirse. Y tal vez es verdad, tiene más de once mil artículos publicados en muchos diarios y revistas del país y el extranjero, durante diez años sacó quincenalmente una página Web, ya desaparecida, y publicó diez y nueve libros entre humor y fotografía.                                                                                                                                    
Hoy, estando de paso por varias semanas en el país, volví a encontrarlo. La razón de la entrevista  es porque acaba de salir su última novela, La Cabalgata Tenebrosa, y además quiero saber cómo enfoca a un país medio destruido.

-Otrova, ¿Qué opinas de lo que hoy le ocurre a Venezuela?

-El panorama es lamentable, pero creo que los países no se destruyen completamente. Pueden estar enfermos, en estado grave, y hasta moribundos, pero son como la vida, no desaparecen. Hay una fuerza interna que les conserva vivos y permite que en un momento inesperado resurjan de la tragedia con más fuerza.  La desgracia es, que como en todos los procesos sociales el renacer puede ser lento. Venezuela fue devorada por hienas. Monstruos que le arrancaron el alma. La arruinaron, la robaron y destruyeron dos de las fuerzas más importantes para que una sociedad progrese: la familia y la juventud. El bárbaro comandante, que habría acabado al imperio Romano en menos de un siglo, lo hizo con nosotros en diez y ocho años. 
No solo destruyó la economía que lentamente surgía con dificultades, sino la hizo depender más del petróleo. Expulsó talentos, a los Summa Cum Laude, produjo la inmigración masiva de jóvenes y gerentes competentes, de capitales de inversión, técnicos de alto rango. Expropió el trabajo de toda la vida de hombres sacrificados que se levantaron de la nada. La endeudó hasta la infinitud, corrompió al ejército ya bastante enfermo, solo para sostenerse. Fue duro el golpe, porque masificó el peculado penetrando en todos los sectores. Para colmo, ya en los territorios de la muerte, que le llegó en castigo de los dioses del Olimpo, su dedo enfermo marcó como sucesor para la destrucción a un hijo de Cuba, dócil a la voluntad castrista. Además de ser el menos competente.

 -¿Lo peor que hicieron?

-Es demasiado el mal para escoger, pero podría ser el sembrar el odio en Venezuela, dar al pueblo, en lugar de enseñarle a trabajar y sobre todo regalar todas las reservas del país a otros países para que le apoyaran en la fracasada idea comunista.


- ¿Crees que es posible salir de ese mal tan desgarrador que señalas? 
-Sí. Pero tal vez no de la manera cómo piensan muchos. El más elemental análisis de lo que está ocurriendo te muestra los horrores de una dictadura. La peor, porque hasta ahora usó el disfraz de democracia. Y en la batalla contra ellas son necesarias pueblo en la calle y otras vías, además de un líder especial. Que sea carismático. Que entusiasme a las masas y no les mienta, sin descartar ninguno de los caminos que señala la Constitución y de las otras. Pero si el gobierno ya se ha abierto como dictadura, significa que quiere la guerra. Y si la desean, puedo garantizarte que esta les va a ser muy dura. 

-¿No será una vía dolorosa?

Puede ser. Pero no hay que temerle, porque las formas son muchas. Lo que es indudable, es que para el éxito, todas requieren una estrategia anormalmente inteligente. Diría que manejada no solo por políticos con aspiraciones de poder, o charlatanes y cobardes. Detrás del pueblo, y como guía, se requiere un consejo de talentos estratégicos. Una élite de imaginación e inteligencia que estructure la táctica sorpresiva y que diluya adecuadamente las dificultades que se vayan presentando. En ella debe haber novedad y tradición unidas y, la imaginación debe estar casada con la valentía. Aparte, si empieza una represalia, pasar a la clandestinidad o el manejo desde un lugar desconocido. 

-¿Cuáles serían las vías?

-Te doy un ejemplo de mínima escala. No es necesario poner bombas a la terrorista o a la guerrillera. Si a alguien le provoca puede hacerlo, es inoperante pero ese es su riesgo, mejor pensemos en mil hombres armados solo con “bombas fétidas líquidas”, pequeños cartucho plásticos más conocidos con un nombre poco elegante. Estos acaban con el sistema administrativo hasta de una gran potencia.  Para la efectividad se requiere del disfraz, los momentos adecuados, la preparación -véase en Google las múltiples maneras de fabricarlas- y sobre todo, la persistencia continua y firme para la acción. Su efecto oloroso en los centros de poder es más dañino que cien cohetes.
Adjúntale esta otra: el desgaste mental y moral del enemigo. Sin hacer daño a nadie ni violar la ley, basta poner en todas las redes sociales y repartir en volantes callejeros, la dirección donde viven los hijos y familias de los corruptos o de los motorizados armados, tanto en el país como en el extranjero. Eso, haciéndolo todos los días, por todas partes y sin fecha de parada,  actualizando los cambios, y al mismo tiempo mandando correos diarios a los padres para que acepten un diálogo serio y fructífero para restablecer la Constitución, eso es algo que produce un efecto que no lo aguanta nadie.

-¿Pero no son muchos?
 -Allí esté el secreto. Si pongo en alerta y creo preocupación a tres miembros del gobierno no pasa nada, pero si lo hago con cien de los peores responsables de la debacle puede haber un resultado. Para mí, basta que cincuenta sientan la molestia. No te olvides que no hay mayor fragilidad que la de las persona que saben que alguien quiere tomar una represalia con él. Y en especial a los que mandaron a sus hijos al extranjero, donde la indefensión es casi total. 

-Suena bien. ¿Y tienes más? 

Puedes usar un equipo de investigación financiera y de espionaje serio para determinar dónde están las cuentas, los testaferros y los montos de cada uno de los que robaron, luego, paga a gente detenida de la droga en los Estados Unidos, para que se vincule y declare dicha cuenta como propia. Los testaferros no van a poder explicar su legalidad y automáticamente los fondos quedan congelados.

- Si dices que esos ejemplos son vías de las más simples e inocuas y no delictivas ¿Cuáles pueden ser las duras?

-Tal vez sufro de una enfermedad que se capta en la mayoría de mis libros: la imaginación extrema desatada. Pero el punto importante es que no soy el único. Hay miles de personas en todos los países, en todos los rangos, profesiones y niveles que tiene mucho más, o tanto como la mía. El asunto es crear el organismo que administre esa batalla de inteligencia e imaginación contra el mal del país con el cual quieras restablecer la democracia y la honestidad administrativa.

-¿Tu andas armado?

-Claro.

-¿Que arma cargas?

-La imaginación. Una 70mm. Esa me permite tener más cartuchos que el enemigo.

- Algunas personas dicen que es mejor no hacer cambios ahora y dejar que el desastre lo manejen los que lo crearon, porque como se encuentra Venezuela es prácticamente ingobernable. ¿Tú lo crees?

-No lo creo. Venezuela se salva si sale de la rosca que gobierna y entra un grupo unido que entre miles, resuelva tres problemas básicos: primero, recuperar a PDVSA, eso toma uno o dos años asociándola a las grandes empresas petroleras que tienen la tecnología y el dinero que la pondría a producir hasta el doble. Segundo, cambiar las leyes penales: yo podría darte entre diez y veinte formas de acabar con la delincuencia en el país, pero lo más importante, es establecer la pena de muerte para crímenes abominables como en Estados Unidos, China y muchos otros países, y además, eliminar las cárceles actuales, esos Club de baile delictivos que tiene montada la Reina de los Pranes. 

-¿Cómo?

En su lugar se deben abrir cárceles agrarias y escuelas técnicas. Las penas mínimas serían de diez años trabajando y aprendiendo agricultura o habilidades para mantenerse y guardar su pensión para la vejez. Al mismo tiempo educarlos. Se establecería el Servicio Educativo Carcelario, en el que toda persona culta podrá dar clases que ayuden a formar la moral en esos criminales. En veinte años tienes otra Venezuela. La tercera medida es abrir y liberar la economía. Si mañana, con el hampa reducida al nivel cero, como lo hizo el Gobernador Guliani en Nueva York -entonces la capital americana de la delincuencia- tu permites que se instalen, por puro ejemplo, tres fábricas de papel toilette para que produzcan a su gusto, con el único peso del impuesto sobre la renta y unas razonables leyes laborales, en dos meses bajan los precios, el papel se acumula en montañas en los estantes del mercado, y desaparecen las colas de gente desesperada.

-¿No habría otras cosas importantes?

-Muchas, demasiadas diría yo, está el implantar un cambio total en el sistema educativo a todos los niveles, la limpieza del poder judicial, el juicio moral colectivo a las rectoras del CNE, pero entre las más importantes modificar la Constitución y pasarnos a un régimen parlamentario. Es insólito que cuarenta millones de personas de un país, sufran, se arruinen o mueran por los caprichos de un presidente – que puede ser un loco, un delincuente o un demonio- y la rosca que le sigue. Prefiero a un primer ministro al que puede revocar el parlamento apenas se le ocurra una desfachatez. 

-¿Es posible que, como dijo la Canciller venezolana en la ONU, el capitalismo acabe  con los países?

-Claro. Tiene toda la razón, fíjate como el capitalismo salvaje de los millonarios del chavismo acabó con Venezuela. Lástima que ella crea que todavía existe el muro de Berlín, la URSS y que a China la gobierna Mao. Para mí, que se droga masticando anime mojado en kerosene o bebe chicha con creolina. Menos mal que al menos cuenta con el apoyo de Mercosur. Me da lástima, al igual que todos esos mensajeros que manda el gobierno a todas partes para que digan que aquí no falta nada y la gente se burla de ellos sin que puedan ocultar la vergüenza. Bueno, para eso es que les pagan.

-Hablando del nuevo libro, La Cabalgata Tenebrosa,  cuando vi lo que escribías me sentí preocupado. ¿No piensas que es un libro medio subversivo?

-En absoluto. Es una vía surrealista para acabar con la corrupción que se apoderó del mundo. En un estudio sobre los países en donde esta no domina en los gobiernos, se determinó que apenas hay ocho seguros y tres posibles. Todos los demás están enfermos con esa plaga. La Cabalgata Tenebrosa lo que pone sobre la mesa, es la necesidad de establecer una pena extrema en todos los casos de corrupción. El asesino por encargo, que es el héroe de la novela, es un hombre justo, incapaz de una aberración criminal contra inocentes. Todas las ejecuciones de los delincuentes son para obligar a los otros corrutos a devolver lo robado o sufrir iguales consecuencias. Creo que siempre debe darse a los criminales la posibilidad de arrepentirse y ser perdonados.  Eso queda claro en el libro, y el toque humano que conlleva es la parte satisfactoria.

miércoles

¡Al fin comenzaron las clases! (de @ReubenMorales)

Reuben Morales

Gracias, colegio de mi hijo, por finalmente iniciar el año escolar. Una semana más e íbamos a terminar en el programa de la Dra. Ana María Polo demandando a nuestro hijo por daños y perjuicios. Lidiar con un hijo ya es un reto, pero tener a un hijo de dos años de vacaciones, en casa, cuando todos estamos ocupados; es más complicado que pagarle la deuda a China… en efectivo… con billetes de 2 Bolívares.


Tobías se ha apoderado de la casa. Mi esposa, mi suegra y yo vivimos como rehenes. Un niño sin ningún plan en casa es peor que el gorila de Cincinnati. Nuestro apartamento se ha convertido en una casa del terror. Tobías a cada rato lanza puertas y uno brinca del susto. Si no, caminas en medio de la madrugada a buscar agua en la nevera y pisas un muñeco chillón. Estás trabajando en la computadora y de repente escuchas a la perra queriendo morder a Tobías porque él le hace bullying.  Estás acostado reposando cinco minutos con los ojos cerrados y te cae una pelota de béisbol en la frente. Estás acomodando todo para dormirlo en la noche y repentinamente pega un grito tan agudo, que podría utilizarse como método de tortura en Guantánamo.

Tobías tiene demasiada energía. Si colocásemos una rueda gigante de hámster, la conectáramos a un generador y pusiéramos a Tobías a correr ahí, nuestro edificio tendría energía eléctrica limpia y autosuficiente. Permítanme ilustrarles mejor sobre su energía. En el almuerzo, Tobías come un bocado y le da tres vueltas a la mesa de la sala. Come otro bocado y salta de una silla para el sofá. Come otro bocado y se quita la ropa. Come otro bocado y se quiere montar en la mesa. A esto debemos sumarle algo: yo trabajo mucho desde la casa. Estar frente a la computadora mientras Tobías emula al Demonio de Tazmania no es fácil, aunque me ha hecho desarrollar habilidades únicas. Ya mis orejas se voltean para distintos lados como las de los caballos, cazando qué hace Tobías. Mis globos oculares ya tienen independencia como los de los camaleones. Si usted es soltero y no capta bien la idea, le cuento. Trabajar en casa con un niño pequeño es como tratar de escribir una carta a bolígrafo mientras se navega en un peñero con el mar picado. Porque no solo son inquietos, sino adictos a la adrenalina. Es más, coloca a un niño pequeño en una encrucijada donde a la derecha tenga la entrada de Disney y a la izquierda, un compendio de ventiladores de metal sin rejillas, cuchillos, vasos de vidrios al borde de mesas y hornillas prendidas. ¿Hacia dónde agarraría? No, no es hacia Disney.


Por eso gracias, colegio. ¡Gracias por comenzar tu año escolar! Pero eso sí, te advierto, lee bien esto: quiero que Tobías llegue a casa MA-MA-DO. Si quieren enseñarle a subir y bajar escaleras, tienen mi permiso. Pueden hacer los simulacros de incendio y terremoto dos veces al día si quieren. Pueden entrenarlos para un 10K. Estimúlenles el sueño dándoles problemas de lógica, ecuaciones y ciclos de cine europeo intenso. Enséñenlos a lavar a mano, a barrer y a coletear. ¿Frizar?... ¡aprobado!. Es más, si quiere remodelar sus instalaciones, les presto a Tobías de obrero. Pónganse creativos. Tobías debe llegar a casa rogando una siesta. Qwof8r73yuitrh4t5yi0956|117843}´p´{Uj¿7u66548hgrej1´0… cónchale, disculpen… Tobías está aquí de nuevo.


martes

El árbol de los Payasos (de @juaneducreativo)

Autor: Juan E. Fernández
Cuando tenía 5 años sentí miedo por primera vez. Fue en la fiesta de cumpleaños de mi primo Daniel. Recuerdo que nos mandaron a hacer un círculo a todos los niños de la fiesta para darnos “una sorpresita” y cuando estábamos preparados para recibir aquel regalo misterioso, las luces se apagaron y comenzó la pesadilla:

Todos nos quedamos congelados cuando escuchamos una macabra carcajada y un hombre con peluca verde, nariz roja y enormes zapatos del mismo color brincó al centro del círculo, haciéndonos correr a todos despavoridos. Después descubrimos que aquel payaso era nada más y nada menos que el tío Enrique, pero el mal ya estaba hecho. Así comenzó mi miedo a los payasos.
Poco después, ya en el colegio, cuando tenía 10 o 11 años, se organizó una comparsa para las fiestas de carnaval y ¿adivinen de qué nos disfrazamos? Si, de payasos. Recuerdo que me sentí ridículo, casi no voy a la escuela ese día. Afortunadamente fui creciendo y poco a poco descubrí que los payasos son necesarios, pues nos divierten y hacen reír.
El otro día, cuando iba camino a mi trabajo, vi colgado en un árbol (como si se tratara de una fruta), la cabeza de un payaso de juguete. Casi sin pensar en el peligro que constituye sacar el teléfono en una ciudad como Caracas, tomé una fotografía y la titulé “el árbol de payasos”. Acompañé la imagen con el siguiente texto:
“Ojalá y sigan sembrándose muchos árboles de payasos, para que el mundo ría más y llore menos” y la subí a mis redes sociales.
Muchos compartieron mi ideal, pero otros en cambio, confesaron que aún hoy, todavía sentían algo de temor por los payasos… Al parecer la película de Stephen King, “IT”, no ayudó mucho…
Afortunadamente, hoy el clown (arte de ser payaso) tiene el puesto que se merece. De hecho en nuestro país tenemos a personajes como “Tirro e plomo”, un súper payaso que a través de su arte lleva el nombre de Venezuela por todo el mundo.
También están el gran Domingo Mondongo, fundador de Doctor Yaso, de Improvisto y Papapayaso, un papá que además es payaso. Jorge hace una excelente labor a través de sus cuentas @soypapapayaso en Instagram y Twitter, sirviendo de guía a los padres o más bien ayudándonos a criar a nuestro hijos con buen humor.
Criar a nuestros hijos con humor, es una manera de sembrar muchos árboles de payasos. Este tipo de árboles no da tanto oxigeno como uno convencional, pero si hace del mundo un lugar no solo divertido, sino tolerante.

sábado

La Vendedora Lesbiana que me Vistió

VENDEDORA LESBIANA.
Te sacan de onda aún, pero se le respeta porque son humanas. No les discrimino, por eso echo el cuento como ocurrió…bueno, con un poco de gracia. Favor abstenerse de etiquetarme como no es, las lesbianas son mis panas y les pueden joder a ustedes, defendiéndome.

(VENDEDORA):  ¿Qué paso chamo, qué más?
(YO): ¿A cuánto esos pantalones?
(VENDEDORA):  Están a 15.000, una marca guerrera, de la que usan los hombres duros, úsela, yo la uso, no molestan la entrepierna, mira (ademán de rascarse una bola).
(YO): Bueno, ésteee…
(VENDEDORA):  No pero mira, úsala con esta camisa de cuadros, te ha de quedar bien, yo tengo un mes trabajando aquí y me compré 2 con mi primer sueldo, a las jevas les gusta. ¿o qué no te gustan las carajitas?, ¡porque a mí me vuelve loco una cuquita!.

(YO): No era mi idea, más bien buscaba chemisses…
(VENDEDORA):  Ah bueno, tengo
(YO, PENSANDO): (¿es la dueña?, yo ni pregunto, a lo mejor no lo es pero el dueño teme contradecirle)
(VENDEDORA):  tengo esta negra, blanca, marrón que se parecen a ésta que estoy usando
(YO): Ah bue…
(VENDEDORA):  ¡a ti te debe quedar bien, porque tú sí eres plano, yo no con estos bultos! (señalándose la barriga…también)
(YO): ¿ah?
(VENDEDORA):  Si vale, te debe quedar fino, pero te la pones como un varón que somos, te lo metes por dentro del interior porque así es que lo debemos llevar, así apretado
(YO): ¿¿¡¡su interior!!??…
(VENDEDORA):  Sí vale, yo uso interiores desde siempre, recuerdo que hace poco nos reunimos los panas de aquí y fuimos a la casa del cajero Julio y le robé las pantaletas de la cuerda a la hermana. Pasé como dos semanas oliendo esa bicha y haciéndome una tras otra. Todo bien hasta que me enteré que a Julio le gusta usar pantaletas.

Ante el impacto comunicacional al cual me estaba sometiendo ante tales referencias históricas e indicaciones hice lo más prudente, preguntarle a cuánto salía, porque luego de tal atención sí no me llevo algo, no sé qué sería de mí en esa tienda y ¿con qué cara denuncio en la policía que me jodió esa persona?, aparte de que ya tengo la cara jodía y ahora más por mi culpa por no seguir indicaciones.

Le pregunté: ¿Y…y…y…y cu cu cuánto valen las chemisses?

(VENDEDORA):  ¿Vas a llevarte las tres, el pantalón y los interiores y te vas a hacer un corte como yo, así tipo Mi Pequeño Pony, raspado de un lado, cierto?

(YO): Bueno, no era la idea, pero por mi seguridad, digo, seguro…

(VENDEDORA):  Bueno el pantalón es tanto, los interiores tanto, la almilla o franelilla para usar debajo de la chemisse que te vas a tener que llevar es tanto, las chemisses son baratas, son como a 5 mil y pico.

(YO): ¿Y cuánto es exactamente ese pico?

(VENDEDORA):  Déjame preguntarle al cajero. Espera aquí

(YO): Pensé que el “espera aquí” era que se iría, pero no, gritó.

(VENDEDORA):  Epa Julio, ¿cuánto valen las chemisses de hombre, de las que no te gustan?

Julio (voz marcial): 5990, SEÑOR

(YO, ACOTANDO): Le iba a decir que pico son 5010 o 5050, pero 5990 son 6000. No lo hice para no hacerle sentir mal…bueno, fue por culillo la verdad.

(VENDEDORA):  ¿Tú viste a ese mariquito del cajero queriendo hablar serio?, ese es mariquito, con franelas de florecitas y una gorra bajo techo, además que ese día que fuimos a su casa nos puso una porno y en las escenas de las mujeres me decía “me da curiosidad porqué las actrices porno se dejan los tacones, me da curiosidad saber si tienen los dedos feos, me da curiosidad saber porque el ahogo que tienen con esos penes, me da curiosidad el saber porque ellas pelan tanto los ojos y gritan a sabiendas en lo que se metieron y lo que les meten, me da curiosidad sí yo como hombre, aguantaría ese sexo anal”.

(VENDEDORA):  No pana, lo tuyo no es curiosidad, a ti te gusta que te zampen la verga.
Curiosidad es saber porqué Pablo y Betty Mármol tenían fijación con los vecinos, tanto que adoptaron a un niño para casarlo con la hija de éstos.
Curiosidad es saber porqué hay gente que saquea un foto estudio para robarse las fotos de una boda o bautizo ajeno.
Curiosidad es saber porqué la gente que es medio sorda se ofende si les hablas con señas, pero lo tuyo es un proyecto de vida, una obra civil, quieres que te pongan la cagalera en contraflujo.

Me miró y preguntó, ya como brava, bravo…como persona arrecha…arrecho, ya con ganas de zampar manos

(VENDEDORA):  ¿te vas a llevar todo eso entonces, sí o…?
(YO): sí (chiquitito).
Me condujo a la caja, ella iba detrás y lo hacía con arreos, porque tenía otros clientes. Julio en la caja me veía y noté que se mordía los labios al ver los interiores.

Al salir de allí, quedé fuera de onda, como una fiesta de quince años que termina en exorcismo, cuando atracan en una camioneta y a ti no te hacen nada y luego todos los atracados sospechan que eres cómplice o como cuando estás meando en un monte y una culebra te lo muerde pensando que está atacando a una serpiente rival. Y uso la ropa, al menos éste pantalón que me queda mejor que a esa persona y por ello temo que me vea Julio con él puesto.

Quedé endeudado de la TDC, pero nunca está mal que uno se endeude por su salud y seguridad. No le temía a pagar la deuda poco a poco, pagando monto mínimo, hasta que recibí una llamada del banco, ¿es usted el señor Argenis?, ¡sí!, momento que le va a hablar mi supervisor


(VENDEDORA):  ¿Qué pasó pana, es qué tú no pensabas pagar, vas a venir a cancelar sí o…?

miércoles

Remojador de Barbas (de @OtrovaGomasREAL)

Autor y recopilador de fotos de Archivo: Otrova Gomas.
La situación de los mandatarios de Argentina, Brasil y Andalucía ha llevado a otros obsesos de poder a la necesidad de preocuparse por el estado de aseo y humedad de sus propias barbas, pero al mismo tiempo a la urgencia de contar con un sistema confiable para la realización de la delicada función del remojado, secado y enrollado de sus chivas.
A tal fin ha salido al mercado este producto, de uso no solo para gobernantes déspotas y totalitarios, sino también para altos funcionarios metidos en negocios oscuros, turbios, o poco claros.

Como ya es conocido desde la escuela más elemental en todos los países, a medida que el mundo avanza en democracia y respeto por los derechos humanos, cada vez son más limitadas las dictaduras que duran por largos periodos, y sobre todo, que no se haga justicia y sean llevado a tribunales nacionales y las cortes internacionales los culpables de privación de las libertades, de asesinatos, torturas y robos contra los pueblos victimas de su oprobio.

Como será de radical el cambio que hasta las sacrosantas intuiciones bancarias suizas y de otros paraísos fiscales, donde los responsables de hurto y malversación de los fondos nacionales pretendían ocultar el producto de sus robos, se han lanzado abiertamente por la vía de la congelación de fondos mal habidos, la información de datos de los testaferros, y la publicación de los nombres completos de los gobernantes, sus compañías fantasma, la fecha de envío del botín y las comisiones cobradas en el golpe.
EL EQUIPO
El sistema operativo de este revolucionario invento trabaja en cuatro partes:

1) Una pantalla-reflector computarizada que muestra lo que pasa, no solo con las barbas de los vecinos, sino con las de cualquier otro gobernante en el planeta.
2) Un moderno receptáculo para el remojado, lavado y secado de la barba.

3) La computadora analítica, con un programa que puede orientarle de las maneras de poner pies en polvorosa, esconderse de la ira popular por la mayor cantidad de tiempo, y como defenderse mejor cuando inevitablemente caigan en manos de la justicia, y

4) Un velocímetro para ver a qué velocidad hay que escapar, con un juego de reloj en tres modelos a escoger - de arena, cronómetro y de larga duración- para calcular cuando le llegará el problema a sus propias barbas.

                 PANTALLA REFLECTORA DE SITUACIONES ALARMANTES

El aparato reflector de situaciones semejantes parece un televisor, pero es un detector de comparación programado, el cual en el acto coloca la imagen de las situaciones políticas similares en una pantalla con acomodadores de semejanza.
Al tener un 60% de coincidencia con el país del usuario prende una alarma que empieza a sonar. Esta alarma puede ajustarse al gusto del funcionario que puede ponerle sonido de sirenas, de pitos locos, aullidos de perro o gritos de "corran, corran", todos repetidos y con grado ascendentes a medida que las situaciones se van haciendo más afines.

La pantalla muestra de manera repetitiva día y noche los mismos acontecimientos que dan miedo y hacen pensar en el remojo de la barba. El sistema se opera con un programador computarizado que se maneja desde la consola analítica.
                      MODELOS DE REMOJADORES DE BARBA.
 Tres prototipos, desde el clásico de bronce popular entre tiranillos de segunda, hasta el de lujo para gente que maneja dinero petrolero

VELOCÍMETRO

Fundamental para controlar la fuga, la velocidad de la carrera, y las calorías que se consumen en la escapada.
 
RELOJES MEDIDORES
Conectados a la computadora del sistema marcan el tiempo que le queda al gobernante antes que le llegue una situación semejante.

sábado

Mi primera quincena de casado (de @ReubenMorales)

La Familia Morales  
Amigos, ya estoy de vuelta de mis vacaciones y, como algunos saben, regresé casado. La madre de mi hijo y yo finalmente atamos lazos. ¡Ya se acabaron los días de escuchar “No me presentes como tu esposa porque no estamos casados”! ¡Ya nuestro hijo tiene padres oficiales! Decidimos contraer nupcias en Louisiana, Estados Unidos. Allá las reglas matrimoniales tienen sentido. En principio, para casarte, debes comprar una licencia de matrimonio. Vas a conducir una familia y si cometes una infraccióncapaz te la revoca un fiscal. La licencia dura treinta días, pues no es lo mismo decir “me voy a casar” a decir “ahora me tengo que casar”. Ante esta última presión muchos se rajan y salen corriendo. Es un inteligente filtro del sistema para así evitarse futuras incomodidades lidiando con parejas amargadas firmando sus divorcios en el Registro. 

En Louisiana quien te casa es un Juez de Paz. ¡Los gringos están claritos! Un matrimonio es unir a dos frentes de batalla. Por eso son previsivos. Hacen la inauguración del pacto firmando un tratado de paz. Recuerdo la reunión preparatoria en la oficina de este Juez de Paz. “¿Usarán anillos?”, nos preguntó. La verdad, no. Vivimos en Venezuela. Nqueremos apelar tan pronto por la cláusula de “hasta que la muerte los separe”. En tal sentido nos recomendó hacer el intercambio de anillos con alambritos de pan. Aquí intuí algo. El tipo debía tener un negocio con alguna joyería del condado. Decirle “alambrito de pan” a una mujer es herirla en el orgullo. De hecho su técnica funcionó. Mi esposa salió de inmediato a comprar dos anillos baratos, para hacer el intercambio con “distancia y categoría”. Tan baratos fueron, que yo utilicé un zarcillo dorado volteado. No podía cerrar el puño porque me pinchaba la palma, pero para la foto estaba bello. 

Los días previos al evento recordaba una y otra vez las sabias palabras de mi amigo y colega Emiliano Hernández: “En la organización de la fiesta el hombre no tiene ni voz ni voto. Ni te esfuerces en intentarlo”. Y así fue. Yo solo cumplí órdenes. De hecho, la única decisión que osé tomarla tomé malCompré un corbatín de verdad. De los que debes amarrar tú mismo. De los que se ven bien en la foto de una publicidad de perfume masculino porque el modelo lo usa desamarrado y se ve “cool”. ¡Obviamente! ¡No tuvo la tarea de amarrarlo! Tres horas antes de la boda, mi aún novia me recordó: “Busca en Youtube un tutorial para hacerte el lazo”. No lo recomiendo. Me sentía como Maduro en un curso de Open English, pero lo logré. De hecho, el aprender a enlazar un corbatín te suma 3 créditos en la Universidad de la Vida. Ahora, si lo logras hacer con un hijo de dos años al lado corriendo y saltando, optas por un Summa Cum Laude. 

Finalmente llegó el día. Cuando vi a mi futura esposa salir con el vestido, todo el estrés se transformó en gozo. ¡Estaba hermosa! Un momento Mastercard (aunque el vestido lo pagamos en efectivo y barato). En realidad fue un momento CestaticketLuego nos dispusimos frente al juez de paz y mientras él hablaba yo entendía todo. Me casaba para simplificar mi vida. No saben la saliva que he gastado diciendo “Ella no es mi esposa, lo que pasa es que tuvimos un hijo, pero no nos hemos casado, pero cuando lo tuvimos éramos novios y sí nos queríamos. O sea, el niño fue recibido con mucho amor y vivimos juntos”. Ahora solo diré: “Mi esposa”.  

Luego, la luna de miel. Estos días nos los ha vendido la sociedad como un asueto para drenar la ardiente pasión de los noviosLa realidad es otra. Son unos días necesarios para drenar el estrés post traumático de haber vivido días de exigente régimen militar con tu futura esposa mandándote a hacer cosas antes del día de la boda. Muchas lunas de miel las agendan en ciudades turísticas. ¡Error! La boda de miel ideal son tres días encerrados en una habitación alfombrada con aire acondicionado, pufs regados por todo el piso, un clóset lleno de pijamas, una nevera con refresco, muchas cotufas  y un televisor pantalla gigante con todas tus películas favoritas. La nuestra no fue así. La nuestra llegó inesperadamente por cortesía de Insel Air, la mejor aerolínea del mundo. Por un error en sus itinerarios, estuvimos varados tres días en Curazao en un tour que bautizo como “Las caras de Curazao”. Dormimos una noche en el piso del aeropuerto, otra en el Hilton y otra en un motel del centro de Willemstad con la mayoría de los gastos pagos. 

Ahora estoy de vuelta a la realidad, celebrando mis bodas de mango (el material que inventé para quien tiene 15 días de casado). Si deseas casarte tras leer esto, no me contrates como planificador de bodas. Ahora, si quieres tener una luna de miel en Curazao con casi todo cubierto, ya me hice la chapita de Herbalife… pregúntame cómo.

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